viernes, 13 de mayo de 2016

Buscando la palabra justa...

Creo que ha llegado el momento de romper el silencio en el que voluntariamente he sumido este blog desde hace casi tres meses.

Lo dije aquí mismo allá por enero, que percibía ciertas señales. Finalmente decidí seguirlas, y esas señales me llevaron a iniciar un doble camino.

domingo, 24 de enero de 2016

Las señales están ahí...


Sincronicidad. Venga, vale, lo reconozco, he tenido que buscarlo en Internet, pero os juro que ha sido porque no recordaba la palabra exacta, pero, aunque no aparezca en la web de la RAE, sabía que existía y conocía su significado. Seguro que ha sido por pasar hoy tanto rato a más de 2.000 metros de altitud.

domingo, 3 de enero de 2016

¿Seguro que ya se ha ido?

Llevo unos días casi atrincherado, saliendo de casa apenas lo justo para ir a cenar y comer con la familia sólo los días que marcan estas fiestas. ¿La razón? El miedo a que el 2015, en sus últimos estertores, me tuviera guardado un último as en la manga, y por eso no me he atrevido a despedirlo con estas líneas hasta estar completamente seguro de que ya estaba a salvo.

martes, 10 de noviembre de 2015

Será que Ortuella es diferente...

Hoy, 10 de Noviembre de 2015, es el Día de la Memoria, y con motivo de este día todos los partidos con representación en el Ayuntamiento de Ortuella aprobamos en el pasado pleno la siguiente declaración institucional:

viernes, 30 de octubre de 2015

Ayer soñé...

Anoche, al acostarme, pensé que hacía días que no conseguía dormir en condiciones, que no recordaba la última noche que había conseguido dormir tan profundamente como para soñar. Pensé que el problema podría ser que últimamente siempre duermo con la televisión encendida, así que decidí probar a apagarla antes de quedarme dormido. Y funcionó. Anoche soñé. Hoy he decidido volver a dejarla encendida.

martes, 20 de octubre de 2015

"El año que vivimos peligrosamente"

No puedo evitarlo, aunque han pasado ya dos meses desde la última vez que escribí en este blog, sigo siendo el mismo petulante que no puede evitar recurrir de vez en cuando a sus mediocres conocimientos cinematográficos para utilizarlos, ya no sé si a modo de calzador, o como burda vaselina, para empezar a vomitar pensamientos y opiniones a través de mis dedos. Mierda, juraría que incluso está a punto de darme un amago de intentar parecerme a Bukowski.